Hermanas del Niño Jesús Pobre P.I.J

Colombia

Avenida 28 No 35 - 11 Bogotá Colombia      Llamenos 57-  368 07 55

Espiritualidad

Presencia de Dios

Manete in Me

Descarga La práctica

La Eucaristía

Santa Teresa

Santa Teresa

LA FUENTE DE SANTA TERESA

La madre Clara desde su juventud leyó los escritos de Santa Teresa, interesándose especialmente por la vida en la presencia de Dios. Nos lo demuestra el texto que leeremos.

“Otra preferencia de tipo piadoso era motivo de encuentro entre Clara y su confesor. La primera huella de esta preferencia se encuentra en las meditaciones más antiguas en el otoño de 1841, donde toma como objeto de su oración las palabras del salmo 15: “Tengo siempre al Señor ante mis ojos. Él está a mi derecha, por eso no vacilo”. Clara había aprendido la práctica de la vida en la presencia de Dios de los escritos de Santa Teresa, los cuales estudiaba con aplicación desde 1835. Lo que la gran maestra de la oración escribiera en los capítulos  29 y 30 del “Camino de perfección” sobre la unión permanente con Dios encontró en Clara una tierra fecunda. Hacia diciembre de 1846 escribe...

 

Muy estimado capellán... Usted sabe cuál es la aspiración única de mi corazón: El Señor y su presencia permanente o la comunión con Él y el trato lleno de confianza con Él. Pero todavía hay muchos obstáculos en el camino hacia el logro de este anhelo… Imperfecciones, faltas, negligencias se enfilan unas tras otras mientras que aspiro a la unión permanente e íntima con el Altísimo, con el más hermoso de los hijos de los hombres… Toda mi alma anhela al Señor pero diariamente y a cada hora me apartan de Él mis faltas, deficiencias y pecados.

 

No veo entonces otro medio que considerar firmemente la misericordia del Señor que supera todas sus obras. Tendría que creer firmemente que el Señor me ama y que mis pecados no son capaces de debilitar su amor a mi. Yo tendría que pensar: ‘Él te ama como un amigo, como un esposo con un amor inquebrantable y está tan enamorado de ti que soporta todas tus descortesías, ofensas, negligencias sin disgustarse contigo y que cada vez que después de ella regresas a su lado, se alegra de verte’… Después de cada falta debería arrojarme a los pies del Señor con esta confianza y como de sus labios poder escuchar las palabras: ‘Ya está bien, yo te quiero igual que antes’. No encuentro nada en mí que me haga digna de la inefable gracia de la unión permanente con el Señor, la cual es el objeto de misanhelos. Con una confianza ilimitada tengo que buscarla…..” (La Madre Clara Fey del Niño Jesús Pobre  y su fundación. 1815 – 1894.  Otto Pfülf S.J. Págs. 91 - 92)

 

“Preguntémonos ahora: ¿Cómo logró Santa Teresa alcanzar la cumbre del amor?… Ella misma nos lo enseña.

 

Desde el comienzo no se halló ya en las cimas del amor. No. Las escaló progresivamente. ¡Hizo lo posible por recogerse y permanecer interiormente en la presencia de su buen maestro!

 

Escuchémosla: ‘Los que pueden encerrarse en el pequeño cielo de su alma donde se halla el Creador de cielos y tierra, creédme, ellos van por el buen camino.’ Luego añade que es necesario hacer todo lo posible por no dejar solo por largo tiempo al Huésped Divino y que siempre se ha de volver a Él y caminar ante Él. He aquí la senda que siguió Santa Teresa y por la cual ascendió de grado en grado hasta la cima, hasta la perfección del amor que admiramos en ella. (Meditaciones de los santos. M. Clara Fey)

 

Influencia de San Francisco de Sales

Por consejo de su director espiritual (Guillermo Sartorius), la Madre Clara leyó los escritos de San Francisco de Sales y fortaleció de esta manera su vida espiritual, encontrando allí motivos para caminar en la presencia del Señor. Con Seguridad Clara leyó textos como el que encontramos enseguida:

“Comienza en la noche precedente a prepararte para la comunión con frecuentes aspiraciones y deseos amorosos…..   Después que lo hayas recibido, invita a tu corazón a rendir homenaje a este Rey de salud; trata con Él de tus asuntos íntimos; contémplale en tu interior, donde Él ha venido a morar para dicha tuya; finalmente, hazle la mejor acogida posible y compórtate de manera que en todas tus acciones se vea que Dios está contigo.

Cuando no puedas tener la dicha de comulgar en la Santa Misa Sacramentalmente, hazlo al menos espiritualmente, uniéndote mediante un ardiente deseo a la carne vivificadora del Salvador. Un primer propósito en la comunión debe ser  avanzar, fortificarte y buscar todo consuelo en el amor de Dios, pues debes recibir por amor lo que sólo el Amor te puede dar”.  (Cfr. Introducción a la vida devota. Parte segunda, capítulo XXI. San francisco de Sales.)

“Elévate, pues, Filotea, frecuentemente a Dios con breves pero ardientes aspiraciones de tu alma; admira su bondad, invoca su ayuda, arrójate en espíritu al pie de la cruz, adora su bondad, pídele que te conceda la salvación, ofrécele mil veces al día tu alma, clava tu mirada interior en su corazón, tiende las manos hacia Él como el Niño Pequeño a su padre, a fin de que Él te guíe; lleva su imagen sobre tu pecho como un ramillete de flores; clávalo en tu alma como una insignia y mueve, de mil diversas maneras, tu corazón hacia el amor divino….” “Finalmente, de la misma manera que los inclinados al amor humano y natural tienen casi siempre su pensamiento puesto en la persona amada, su corazón lleno de afecto hacia ella y su boca de alabanzas, y en las ausencias no dejan de testimoniarle sus sentimientos por cartas y no encuentran árbol sobre cuya corteza no escriban el nombre del ser amado, así también los que aman a Dios no pueden dejar de pensar en Él, respirar para Él, aspirar y hablar de Él y querrían si fuese posible, grabar sobre el pecho de todos los hombres el santo nombre de Jesús. A ello les invitan todas las cosas, pues no hay criatura que no pregone las alabanzas de la suma bondad….” (Cfr. Introducción a la Vida Devota. Parte segunda. Capítulo XIII. San Francisco de Sales.)

Sitios de interés.

Conéctese con nosotros.

Nosotros nos comunicaremos.

Laicos P.I.J

Wasí P.I.J

© 2016 Hermanas del Niño Jesús Pobre. All Rights Reserved

 Powered by  Elkin Gómez

Enviando formulario...

El servidor ha detectado un error.

Formulario recibido.